Cuenta la leyenda que
Hubo una vez un paÃs lejano
Rico en poetas y romances
Acariciado por el mar de la cultura
Arropado por la nieve pura
Perfumado por la jara y el romero
Por la salvia y el espliego
En el que mana en abundancia
La rica leche
La dulce miel
Sobre aquel hermoso paÃs
Se abatió una gran calamidad
La guerra terrible del
Hermano contra el hermano
El amigo contra el amigo
El vecino contra el vecino
Cuando aquella guerra marchó
Buscando otros lugares
Habitados por hombres miserables
El hermoso paÃs de la leyenda
Quedó sembrado de cadáveres
De tumbas
De desastre
Algunos hombres no volvieron
Jamás se supo que fue de ellos
Tal vez murieron
Quizás yacen enfermos en una
Cama ignorada
O fueron hechos prisioneros
O quizás perdieron la memoria
O puede que no volvieran
Por que asà lo quisieran
En el reyno
La ciudad
La aldea la tristeza campa
El temor amedrenta
Llantos en las casas
La muerte es señora
De las almas
Los campos arrasados
Los trigos achicharrados
La yunta solitaria
Espera impaciente
El silbo de su dueño
La madre
Contra su pecho la imagen del que ama
El anciano observa y calla
La madre nunca le escucha
Tampoco le ve
Su mente está en otro mundo
De paisajes diferentes
Donde un hijo habla de su madre
Con alguien que no le entiende
La hora del cartero viene
Cartero ¿hay para mi alguna carta?
A lo mejor mañana señora.
Asà un dÃa y otro
Un año y otro
El cielo nulo o despejado
El viento la nieve el verano
La pascua la feria
La boda el entierro
Cartero ¿hay algo para mi?
A lo mejor mañana señora
El viejo padre cabecea
Pareciera cosa de enferma
El tiempo va pasando
La madre y el cartero
Ya sólo utilizan sus ojos
Interrogación en una mirada
Negación en la otra
Cada vez menos presteza
Cada vez con más tristeza
Camina por el portal
La hija también suspira
También enferma la ve
Madre vaya usted al médico
Que yo la acompañaré
La madre dice
No puedo faltar de casa
Es la hora del cartero
Ya la vista no le ayuda
Poco a poco se le gasta
Tal parece que el cartero
En el aire agita un pañuelo
La hija responde presta
No madre que es una carta
Lo que el cartero levanta
Es la carta. Es su carta madre.
El cartero se aproxima
Los ojos llenos de agua
La madre para abrazarlo
A su encuentro sale.
La carta tiembla
En los dedos de la madre
El anciano esposo llora
Mientras ora
Gracias te doy buen Dios
Tu cuidaste de mi hijo
Como yo te lo pedÃ
Cuando estaba en mil peligros
Al calor de la lumbre
La hija sienta a la madre
Le prepara una tisana
Para que no se derrumbe
La carta por fin se abre
La hija con voz serena lee
Madre de mi corazón
Amado padre nunca olvidado
Y siempre imitado.
Hermana querida
Añorada de juegos
Infantiles compañera.
La desgracia de vosotros
Mis seres queridos, alejó:
Una grave enfermedad
En una cama me tuvo
Mal herido
La muerte largas horas
Pasó a mi lado
Esperando hacerse dueña
De mis despojos
Pero amados mÃos
Un ángel se interpuso
Entre la parca y mis huesos
El ángel hablaba raro
Y sonreÃa bonito
A su casa me llevó
Me mostró de su tierra
Los campos
Plenos de bellas flores
Y las altas montañas
Que con su pico
Tocan las nubes
Y aspiré sus lÃmpidos vientos
Que sana cuerpos enfermos
Me case con ese ángel
Madre tiene una nieta
Hermosa como un querubÃn
Parecida a usted en casi todo
Pues posee la linda sonrisa
De quien la trajo al mundo.
Le hablo de usted madre
De nuestra casa
De nuestra tierra
Del mar que la rodea
De nuestros poetas
De la leche y la miel
Por eso madre del alma
Muy pronto nos veréis
Mi hija quiere abrazar
A su abuelo
A mi hermana
Y a usted madre del alma
Cuando esta carta
En su poder obre
Ya estaremos en camino
Recibid mientras tanto
Por toneladas cariño
La madre al oÃr aquello
Se levanta de su asiento
Y como loca corre por la casa
Y al anciano esposo grita que
El niño vive y no viene solo
Vamos levantad
Abrid las ventanas
Hay que ventilar
Blanquear las habitaciones
Y frotar el suelo de rodillas
Sacad de la cómoda las sábanas buenas
Las mantas suaves del baúl
Las toallas blancas del arcón
Del aparador los platos de la abuela
Las tazas de la bisabuela
El mantel de mi ajuar
Todo es poco para ellos
Hay mucho que trabajar
Porque el niño está al llegar y no llega solo













29.05.08 @ 10:21