por
Maribel
@ 2007-10-07 - 16:10:07
Una vez dejada constancia de mi apoyo, no a la monarquía, sino a la pareja Real, procedo a cambiar nuevamente (en la variedad está el gusto)la imagen que a las personas avispadas, dan pistas sobre mi y mis circunstancias.
He vuelto a poner una Virgen María en homenaje a mi buen y encantador amigo Martinhei. Ya que ultimamente tenemos el gusto de buscar y obsequiarnos mutuamente, con pecualiares representaciones de María.
La de hoy es especialmente especial: se trata, nada menos, que de "La visitación de la Virgen a su prima Isabel", de Doménikos Theotokópoulos, más conocido como "El Greco".
Cuenta la historia que, tras recibir la impactante noticia de que iba a ser madre, María se dirigió a cuidar a su prima Isabel. Porque su prima también estaba embarazada (de Juan el Bautista) y era algo mayor. Por eso necesitaba cuidados.
Cuenta la leyenda que, cuando María estuvo frente a su prima, el feto de San Juan Bautista, y no es un insulto, se puso de rodillas para saludar al hijo de Dios que María llevaba en su seno.
Qué bonita leyenda.
Hay muchas "visitaciones" en la historia de la pintura universal. Pero esta del Greco es diferente.
Y lo es por el tratamiento.
En lugar de pintar un encuentro idílico, de dos mujeres hermosas, rodeadas de angelitos y con un fondo bucólico, el Greco nos presenta a dos mujeres envueltas en sus mantos a las que apenas podemos ver la cara.
La escena, tiene lugar en un marco arquitectónico un tanto lúgubre y frío.
Estas sensaciones se producen por la dureza y frialdad, tanto del entorno, como del aspecto igualmente pétreo, de las túnicas que visten las dos mujeres.
Así mismo, el uso del claroscuro y el color frío, magnífico azul, usado por el Greco, producen la impresión de estar ante un cuadro escultórico.
La forma novedosa empleada por el Greco en esta pintura, es anticipación e inspiración del cubismo que, varios siglos despues, los vanguardistas emplearían en sus obras. El mejor ejemplo de lo expuesto lo encontramos en Picasso.
Dichos artistas del siglo XX, reconocieron sin reparos, la gran influencia recibida de la obra del Greco.
Espero, Martín, que te guste. Va por usted.
P.D.: Pido perdón por el reiterado uso de los términos relativos al frío, pero es que me parecían los más precisos y concretos para definir lo que me provoca el cuadro.
!! Atchís!! !!Jesús!! Veis, ya me he resfriado con tanto fr...esco jejeej
Ahora voy con "genista".
Genista, cuando celebrábamos el septuagésimo,(ahí queda eso) aniversario de Robrert Redford, aludiste a la película "El hombre que susurraba a los caballos", y en concreto a una erótica pero elegante escena.
Reconozco que me picó la curiosidad por la escena en cuestión.
Unos días despues, en "Radio5 todo noticias", en un espacio titulado "Bandas sonoras", tuve ocasión de oir y escuchar, precisamente, la banda sonora de la película que comentamos.
Aquello me pareciron señales que me indicaban que debía volver a ver el mencionado film.
Porque yo creía que la habia visto ya en el cine o en la tele, pero... Cuando me disponía a "procurármela", recordé de repente, que yo tenía esa peli. Fijate.
Rauda y veloz me dirigí a busacarla entre mis desordenadas películas, y SII: la tenía.
Prestamente la puse en mi portátil y me acomodé en mi butaca para disfrutar a tope, como si estuviera en un cine de verdad.
Bueno genista. Me pareció que era la primera vez que la veia.
Que maravilla de película.
Que peaso director el Robert.
Que estupendo actor también.
La banda sonora, increíble.
Los escenarios, la leche.
Y hasta descubrí, yo solita, que la niña era una jovencísima Scarlett Johansson, que borda su papel y está mucho más guapa que ahora. Porque entonces no tenía, logicamente, la pinta fulana que tiene ahora.
Y la escena del baileee... que temblor hija... genial, magnífica, maravillosa.
Gracias genista. Te debo un rato de total disfrute con una película absolutamente buena.
Y colorín colorado, este post se ha terminado.
Agur.