Considereaciones sobre el régimen penitenciario español.
En España, cuando una persona delinque, tras le obligada investigación, es detenido y puesto a disposición judicial. El caso es asignado a un juez que instruye la causa.
Una vez finalizada la instrucción se procede a realizar un jucio oral, en el que el encausado es, evidentemente, enjuiciado, condenado y condenado a cumplir la pena que la Sala considera pertinenete, según las leyes españolas.
Aunque un procesado resulte condenado a cientos o miles de años. Casos de vÃctimas múltiples como en un atentado, se multiplica la condena por el número de muertos y heridos. De ahà que se pueda llegar a tan alto perÃodo de tiempo. ( Ya veremos a cuanto ascienden las condenas por el 11M).
Bien, pues aún asÃ,la pena máxima comtemplada por las leyes españolas es de 30 años. Aunque a un culpable le condenen a tropencientos mil años de cárcel, sólo cumplirá 30.
Como el espÃritu de las leyes penales españolas es el de la INSERCIÓN, es decir, el de reintegrar al preso en la sociedad, como un miembro útila para la misma, y no como el delincuente que fue, las leyes preven una serie de beneficios penitencirios a los que el preso puede acceder de diversos modos:
- Por buena conducta.
- Por trabajos realizados en la cárcel.
- Por estudios. Realizados a través de la Universidad a Distancia.
Asà mismo, transcurrido un porcentaje de la condena, el interno tiene derecho a fines de semana libres, visitas de sus parejas y otros más que no numero por no aburrir al posible lector.
¿Qué obejtivo tienen estas medidas? El objetivo no es otro que el de no desvincular a los presos de la sociedad ni de su ámbito familar.
Antiguamente, se condenaba a una persona a 30 años y, si no morÃa antes, al salir se encontraba como en un mundo diferente irreconocible para el. Imposible la reinserción en semejantes condiciones.
Éste es el sistema,con sus virtudes y sus defectos que
SE APLICA A TODOS, INCLUSO A DE JUANA CHAOS.
Siempre se ha dicho que los presos de eta no eran presos polÃticos, puesto que no estaban en la cárcel por sus ideas, sino por sus hechos.
Por tanto, eran unos presos más. Unos delincuentes más. Y por esa razón, tenÃan, tienen, derecho a disfrutar de los mismos beneficios penitencirios de los demás, De Juan Chaos incluido, insisto.
A De Juana Chaos la pena a cumplir se le vió reducida a 18 años. No por que sÃ. Ni por capricho de nadie. Sino porque asà lo CONTEMPLAN LAS LEYES ESPAÑOLAS.
Asà pues, a dÃa de hoy, De Juana Chaos está en paz con las leyes y con la sociedad española.
¿Que es poca condena en proporción al horrible crimen que cometió?
Pues que cambien las leyes. Que promulguen otras más duras y severas.
Pero a dÃa de hoy esto es lo que hay, y no cumplirlo es incumplir las leyes.
Por muy mal que nos caiga. Por mucha repulsión que nos produzca ese individuo ya cumplió la pena que le fue impuesta y, como cualquier otro, tiene derecho a emprender una nueva vida sin que nadie pueda reprocharle nada. Ya no debe nada a nadie.













27.01.07 @ 18:40