Este fin de semana hemos tenido movida en un pueblo del entorno de Madrid.
Un grupo de chavales españoles tuvo que hacer frente a una banda de esas de latinos, hartos de la violencia gratuita que los mencionados latinos iban descargando contra todo lo que se movía: niños, mayores, mujeres,coches etc.
Y por si no fuera suficiente, además de violencia atracan y roban en cualquier parte y a cualquier hora.
De resultas de ese enfrentemiento, en los que los sud-norteamericanos esgrimieron incluso una catana, un chico español está en el hospital grave, tras recibir 6 puñaladas por parte de los extranjeros.
Ayer domingo vino la réplica: centenares de chicos y chicas españoles se contcentraron en la localidad escenario de los hechos, para hacer frente a esas bandas de delincuantes.
Esto se veía venir. Los ciudadanos españoles que tienen la desgracia de padecer a esta gentuza, estaban hartos y deseosos de darles la lección que se merecían.
Porque tiene narices que una vaya tranquilamente por un parque de su ciudad y un grupo de mugrosos y muertos de hambre te impidan el paso por que es "su territorio", según dicen ellos.
Y no digamos ya si te dicen que no puedes beber en la fuente del parque si no pagas, con el mismo argumento "este es nuestro territorio".
Naturalmente su territorio está en su país y en su casa, de los que nunca debieron salir.
España es un país acojedor. Entre nosotros viven africanos, ciudadanos del este, de sudamérica y todos son respetados e, incluso, apreciados.
Pero delincuencia organizada, bandas de vagos que sólo se dedican a violentar y perjudicar a los ciudadanos españoles NO GRACIAS.
Soy partidaria de que no se les apliquen las leyes españolas, puesto que todos son ilegales, y que sean expulsados inmediatamente.
Si son menores, pues que se vaya toda la familia. Porque aquí tenemos ya de todo, no necesitamos su "aportación".
Señores, España no es el Bronx, aquí estamos acostumbrados a defendernos.
Así que fuera de este país que no les ha llamado.













22.01.07 @ 16:41