¿Qué hacer cuando alguina persona de nuestra familia sufre de sobrepeso u obesidad?
REGLA DE ORO: NO HACERLA SENTIRSE CULPABLE.
No tratar de animarla con exclamaciones del tipo "!Cómo sigas asà vas a parecer una vaca!" pretendiendo picarla, hacer que se enfade y se rebele contra su situación.
Muy al contrario, hay que mantener una actitud respetuosa y motivadora. Hay que hacerle notar que en todo momento estamos dispuestos para apoyarla cuando tome la decisión de poner remedio a su situación.
Porque son inútiles las presiones ni los chantajes emocionales: si esa persona no quiere curarse, nunca lo hará. La decisión ha de ser por propia iniciativa.
Además, si reprochamos a la persona afectada falta de voluntad para afrontar su situación, podemos estár incurriendo en una gran injusticia. Si, porque no todas las obesidades se deben una una ingesta excesiva o ejercicio insuficiente.
Son varias las cuasas que puden producir trastornos en el peso:
-La ya comentada. La ingesta excesiva en proporción al gasto energético.
- Causa genética. Porque la obesidad se transmite por herencia genética igual que ocurre con la diabetes, por ejemplo.
- Efecto secundario de tratamiento médico. A veces ocurre que, al tratar una enfermedad, uno de los efectos secundarios del fármaco prescrito es producir sobre peso.
- Enfermedades de tipo nervioso. Por ejemplo depresiones, estados de ansiedad, etc. Un dicho popular nos pone en la pista cuando nos dice "comer para matar los nervios, es decir, comer compulsivamente para calmar los nervios. Otra causa obesidad.
- A ellas puede añadirse una nueva que afecta fundamentalmente a los paÃses desarrollados: el sedentarismo. Pasar la vida sentados ante un ordenador, un televisor, desplazarse siempre en coche y,lo que es peor no compensar este sedentarismo con la práctica de ejercicio.
Como acabamos de comprobar, las cosas no son tan sencillas ni tan primarias.
Hay otro aspecto al que no se presta la suficiente antención. Porque no sólo importa tener grasas acumuladas, tambien es importante la distribución de esas grasas en nuestro cuerpo. Dónde las tenemos.
En este sentido, las mujeres salimos beneficiadas. Para horror de esas señoras y señoritas que practican el culto al cuerpo, a las mujeres las grasas se nos almacenana en las caderas y los muslos.
Y dónde está la suerte, diran mas de una y más de dos: la suerte consiste en que las caderas y los muslos están muy lejos del corazón. Hay mucha distancia y muchos órganos situados entre las caderas-muslos y el corazó, asà que nuestro riesgo de infarto por este concepto es sensiblemente menor que el de los hombres.
¿Quién no ha visto por la calle a ese señor con el cinturón por debajo del ombligo, transportando un enorme bombo en su abdómen? Pues ahà es donde se acumula la grasa sobrante en el cuerpo de los hombres: en el abdomen. Peligrasamente cerca del corazón. Tan peligrosamente cerca que se podrÃa decir que ese señor lleva una bomba de relojerÃa adosada a su cuerpo y que en cualquier momento puede estallar. Si ademas bebe, fuma y no hace ejercicio... prefiero no pensarlo.
Y por hoy nada más. Un saludo.













22.11.06 @ 19:47